La senda Nº 6 de Monzón a Valdespina, por su antiguo camino carretero. Esta senda se hace de ida y vuelta y tiene una duración aproximada de 1h.Cuesta un poco mas que las demás sendas pero merece como todas la pena, aquí os ponemos una foto de Valdespina.
Comenzamos la ruta: Cuando llevamos 1km más o menos, la senda sobrepasa el arroyo de Mangavallejo camino del pago de La Mina. El firme del camino conserva en algunos puntos del mismo parte de su antiguo empedrado y cuando llevemos un rato andando veremos que sale a nuestro encuentro una antigua cabaña de pastor (la Choza del Praocamil), tan comunes en el Cerrato palentino, que todavía está en buen estado de conservación pues es de planta cuadrada, aunque se cubre con la característica cúpula falsa de piedra seca. Sigue la senda por buena traza y hasta que lleguemos al pago del Peral. Por la ruta nos harán compañía algunos espinos y hasta veremos algunos pequeños majuelos cuyas cepas nos recuerdan que por aquí, en otros tiempos, se criaban buenos vinos, por lo que tanto en la villa de Monzón de Campos como en Valdespina, se conservan y se siguen utilizando como merenderos sus correspondientes barrios de bodegas cueva. Cuando más avancemos en la senda, más nos aproximaremos a las laderas del páramo de Taragudillo. Por ser un valle protegido y hasta resguardado, no será raro ver - si es temporada – algunos buenos bandos de perdices y hasta algún conejo que plácidamente tomará el sol sobre los restos de otro chozo de pastor en el cual ya se ha cebado la ruina y el abandono.
Sigue la senda hasta el pago de los Arenales y aquí se le une, por su mano izquierda, el camino de Valdeadobes. Un poco más y ya veremos algunos puntos de su caserío, sobre todo cuando lleguemos a la vieja fuente de San Quirce con su pilón, que tiene dos, una para que beban las personas y otro para que lo hagan los ganados. Quinientos metros más y llegaremos a las eras de Valdespina, para desde allí entrar en la villa. Esta antigua villa de Valdespina hoy forma parte del término municipal de Amusco, haciendo referencia con su nombre al “valle de los espinos”, que en su ortografía y paisaje recuerda más al Cerrato palentino que a la propia Tierra de Campos. De su pasado más glorioso, Valdespina conserva su iglesia de San Esteban. Otro monumento importante de la villa es la ermita de Nuestra Señora del Olmo.
Gozaron de reconocida fama nacional los quesos que se elaboraban en Valdespina, y hoy lo es su afamada Miel de Flor de Valdespina.
Un saludo, Yoli y Alberto.
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