viernes, 25 de marzo de 2011

La otra cara de la Abadía de Husillos

Si, porque es la parte de la Abadía que casi nunca apreciamos y como veréis en las fotos, es muy bonita! Estos días pasados y aprovechando que estaba abierta la reja que comunica a la zona del claustro, nos acercamos para conocerlo y sacar algunas fotografías.

Lamentablemente sólo se pueden apreciar algunos restos de las nervaduras que formarían parte de la galería del claustro, y unas excavaciones tapadas con una cubierta de cristal que no pudimos apreciar bien.

El origen de éste claustro no se sabe con exactitud si pertenecería su construcción a la actual Iglesia, o sería parte de la antigua Iglesia Visigótica dedicada a Santa María, que según la historia la sitúa en medio de un bosque muy cerrado. Por eso se cree que la Iglesia tomaría más adelante el nombre de Nuestra Señora de la Dehesa Brava. 

Recorrer éste espacio verde, tranquilo y bien cuidado, nos lleva a un viaje imaginario hasta los años de gloria de la Abadía y Colegiata, cuando paseaban por aquí los monjes que fueron anfitriones del Concilio Nacional de Husillos en 1088.

A él vinieron gran cantidad de obispos y los Abades de Silos, Sahagún, Cardeña, Arlanza y Oña, además del Rey Alfonso VI, acompañado de sus magnates, más el gran anfitrión: el poderoso Conde de Monzón, Pedro Ansúrez.

Desde aquí se regían los destinos políticos de Léon y Castilla, y los Abades de Husillos hasta su traslado a la Colegiata de Ampudia, fueron personas de alto relieve religioso y social. Fueron además cancilleres del rey y de la reina, consejeros de la corona, y seguidores de las Cortes allí donde se desplazaran, por lo que abandonaban frecuentemente sus funciones en la Abadía.

Como vemos, ésto es solo una mínima parte de la Historia de Husillos, que nos gusta conocer para poder transmitirla a todos los senderistas que en un futuro, esperamos que muy próximo, se acerquen hasta aquí para iniciar el recorrido de las Sendas del Consorcio. 

Un saludo y que disfrutéis de las imágenes de la otra cara de la Abadía de Husillos. Ana Clara.
Notas tomadas del libro de Faustino Narganes Quijano.

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